La Vacuumterapia con DermoCell consiste en la generación de vacío a través de unas copas o cabezales que en contacto con el cuerpo y mediante la aplicación de ciertas maniobras por parte del terapeuta se logra realizar por aspiración externa un masaje directo sobre el tejido conjuntivo, lo que se traduce en grandes beneficios para el paciente tanto a nivel estético como a nivel terapéutico.

De acuerdo el tipo de tratamiento y la zona a tratar, el terapeuta debe determinar un nivel de vacío apropiado y el cabezal adecuado.

El equipo de Vacuumterapia DermoCell consta de cuatro copas o cabezales, cada una de ellas indicadas para las diferentes zonas del cuerpo y diferentes contexturas de pacientes.

La técnica de Vacuumterapia trabaja sobre el tejido conectivo -estrechamente vinculado con el sistema circulatorio- a través del rodillo ubicado en el cabezal que enrolla y desenrolla el pliegue de este tejido, que puede ser tanto cutáneo, subcutáneo, aponeurótico, tendinoso o muscular.

Lo que ofrece este tratamiento es la eliminación de las barreras tisulares, mejorando la vascularización de los tejidos superficiales y profundos, al producirse un drenaje natural que activará la zona tratada, dándole movilidad tisular. Facilita, también, la movilización de los edemas y hematomas, por ejemplo, actuando sobre las ramificaciones conjuntivas profundas.

Actualmente la Vacuumterapia con DermoCell ha sido considerada como una de las técnicas más revolucionarias en el campo de la estética ya que es la única que permite un contacto directo con la piel del paciente (sin emplear truza) y el empleo de aceites coadyuvantes durante las sesiones, lo que permite obtener más rápidos y mejores resultados.